Es un coach que no negocia con el potencial de su gente. Combina disciplina con empatía: exige al máximo, pero también entiende los procesos. No solo entrena atletas, forma personas mentales fuertes, resilientes y conscientes de lo que son capaces de lograr. Su objetivo es construir una versión de sí mismos que ya no necesite excusas.
Clases intensas, estructuradas y con propósito, para empujar límites y generar progreso real. Pide actitud, enfoque y disposición a salir de la zona cómoda, porque ahí es donde ocurre el cambio.
FUN FACT: En entrenamientos pesados le da por llorar sin motivo.